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Cuando una pareja habla mucho… pero no logra entenderse

Nuestro centro de psicología en Zaragoza desea compartir desde la experiencia de nuestro equipo multidisciplinar de psicólogos expertos en terapia de parejas y problemas de comunicación la experiencia real de casos clínicos que nos acuden a consulta para resolver sus problemas de pareja. Hay algo que vemos con mucha frecuencia cuando trabajamos con parejas en consulta. Muchas de ellas llegan diciendo algo parecido a esto:

“Nosotros sí hablamos… pero siempre acabamos discutiendo.”

Otras veces la frase es distinta, pero el fondo es el mismo:

“Parece que cualquier conversación termina mal.”

Desde fuera puede parecer que el problema de la pareja es la discusión, pero en realidad lo que suele estar fallando es algo más profundo: la forma en que se comunican emocionalmente.

Muchas parejas hablan, discuten, explican su punto de vista… pero aun así no consiguen sentirse comprendidas. Y cuando eso ocurre de forma repetida, empieza a instalarse una sensación muy desgastante: la de estar viviendo con alguien que en realidad no nos entiende.

Cuando cada conversación se convierte en una defensa

Uno de los patrones más comunes que observamos es que las conversaciones empiezan a funcionar como un intercambio de defensas.

Uno expresa algo que le ha molestado y el otro responde justificándose.
El primero siente que no le escuchan y eleva el tono.
El otro interpreta el comentario como un ataque y se defiende aún más.

Y así, lo que en un principio era una necesidad de ser escuchado termina transformándose en una discusión donde ambos sienten que deben protegerse.

Cuando esto se repite muchas veces, la pareja empieza a percibir cualquier conversación importante como un terreno peligroso.

El miedo a hablar de lo que realmente importa

Otro fenómeno muy frecuente es que las personas dentro de la pareja empiezan a callarse muchas cosas.

No porque no tengan nada que decir, sino porque sienten que hablar no servirá de nada o incluso empeorará la situación.

Aparecen pensamientos como:

  • “No lo va a entender.”
  • “Seguro que se lo toma mal.”
  • “Me va a decir que exagero.”

Cuando esto ocurre, la comunicación empieza a volverse superficial. Se habla de temas cotidianos, del trabajo, de la casa o de los niños… pero las emociones importantes quedan fuera de la conversación.

Y poco a poco la pareja empieza a sentirse más distante.

La sensación de que el otro no le da importancia

Otra fuente habitual de conflicto aparece cuando una persona siente que su pareja minimiza lo que le ocurre.

Tal vez uno expresa tristeza, preocupación o enfado, y el otro responde intentando tranquilizar:

“Bueno, tampoco es para tanto.”
“Estás dándole demasiadas vueltas.”

Aunque muchas veces estas frases se dicen con buena intención, la persona que las recibe puede sentir algo muy diferente: que lo que le ocurre no está siendo tomado en serio.

Cuando esto sucede repetidamente, la consecuencia suele ser que la persona deja de compartir lo que siente.

Cuando la comunicación se deteriora, la distancia crece

El problema de fondo no es que las parejas discutan. De hecho, todas las parejas lo hacen en algún momento.

El verdadero problema aparece cuando la comunicación deja de ser un espacio de comprensión y se convierte en un campo de batalla o en un lugar donde ya no merece la pena hablar.

En ese momento empiezan a aparecer sensaciones como:

  • frustración
  • resentimiento
  • sensación de soledad dentro de la relación
  • o la idea de que la relación se está enfriando.

Aprender a comunicarse de otra manera

Muchas parejas se sorprenden cuando descubren que la comunicación también se aprende.

No se trata solo de hablar más, sino de aprender a:

  • expresar lo que sentimos de una forma que el otro pueda escuchar
  • comprender la emoción que hay detrás de las palabras
  • y generar un clima de seguridad donde ambos puedan mostrarse sin miedo a ser atacados o ignorados.

Cuando la comunicación cambia, muchas veces la relación también cambia.

Un espacio para reconstruir la comunicación

En el Gabinete de Horcas y Gracia trabajamos con muchas parejas que llegan precisamente con esta sensación: hablan mucho, pero sienten que ya no se entienden.

A través de un proceso de terapia basado en modelos psicológicos eficaces, ayudamos a las parejas a comprender los patrones de comunicación que se han ido instalando y a desarrollar formas más sanas y constructivas de relacionarse.

Si sientes que la comunicación en tu relación se ha vuelto difícil, que las conversaciones terminan en discusiones o que ya no existe la confianza suficiente para hablar con libertad, puede ser un buen momento para pedir orientación profesional e nuestro gabinete de psicología en Zaragoza

Si lo deseas, puedes contactar con nosotros sin compromiso para que podamos valorar juntos vuestra situación y orientaros sobre cómo empezar a recuperar una comunicación más sana dentro de la pareja.

Autores del contenido: Gabinete de Psicología de Horcas y Gracia.

Jonatan Horcas. Psicólogo General Sanitario col. nº A-3420

Lorena Gracia. Psicóloga General Sanitaria col. nº A-3616

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